Provoca caos vehicular en Periférico convoy de transportistas; hay tensión por presencia de granaderos que impiden su trayecto a la CDMX

Más de 500 unidades de autobuses, microbuses tipo urban y taxis de transporte público de las líneas Izgaza, México Zumpango y Lusa afectaron la circulación en Periférico Norte cuando en caravana se dirigían a la Secretaría de Gobernación (Segob) para protestar  porque el gobierno federal está otorgando placas urbanas para servicio de pasajeros a grupos del Movimiento Antorchista. Cerca de 400 granaderos impidieron su paso hacia la Ciudad de México.

Al dirigirse a la Segob, provenientes de Cuautitlán Izcalli, provocaron caos vial por la dilación de tránsito vehicular que afectó también la avenida Gustavo Baz. El tránsito se agravó sobre Periférico Norte cuando el convoy de vehículos ocupó los tres carriles laterales de esta última vialidad que comunica con la Ciudad de México, mientras que alrededor de 400 granaderos se apostaron en las inmediaciones de Río San Joaquín y San Esteban, en los límites con el Estado de México para contener el paso de los transportistas hacia la Ciudad de México, viviéndose un estado de tensión en la zona.

 

Al frente del movimiento figuraron Axel García Aguilera de la organización Alianza de Auto Transportistas Autónomos de la República Mexicana (Triple A), así como Juan Sáncehz Peláez, presidente de Autotransportes Autónomos de la República Mexicana, quien señaló que  al otorgar la federación ese tipo de permisos se crea desorden en el sector.

Los transportistas también manifestaron su rechazo a la falta de renovación de concesiones para otorgar el servicio por parte de la Secretaría de Movilidad del Estado de México. Cabe señalar que esa dependencia estatal ha informado que por ley todas aquellas personas físicas que cuenten con uno o varios vehículos de transporte público deberán afiliarse a una empresa mercantil,  y el gobierno del estado otorgará una concesión única a la empresa, a fin de terminar con los taxis y autobuses fuera de regla o tolerados.

Con esta medida, también se busca terminar con el “coyotaje”, en virtud de que ya no habrá placas ni concesiones qué vender.