La Iglesia Verde de Luis Barragán

El creador del cubismo en arquitectura, Luis Barragán, Premio Pritzker, ha dejado un legado artístico monumental en la región de Arboledas, Atizapán de Zaragoza. A lo largo de los años ha habido más de 10 intervenciones de grandes empresas por rescatar su obra de inmenso valor estético y elemento de identidad socio-cultural.

Los espacios monumentales, el misticismo y color de su obra atrae a Paseo Gigantes a visitantes extranjeros, quienes buscan conocer un patrimonio cultural reconocido internacionalmente, pero no protegido por las leyes mexicanas ni las autoridades federales, estatales y municipales.

Su restauración, nuevamente es motivo de inquietudes, encuentros y proyectos.  Tras 16 años de abandono, se  han sumado diversas voluntades a partir que un filántropo de la iniciativa privada está interesado en rescatar esa obra de Luis Barragán. Ha enviado a realizar un estudio topográfico y continúa el proceso de geolocalización de árboles, naturaleza fundamental como elemento integrador de la obra arquitectónica.

En este proyecto, el arquitecto Jorge Covarrubias, es el encargado, a petición de su cliente,  de realizar el diagnóstico sobre la situación en la que se encuentran las obras de Barragán en Paseos Gigantes. Asociaciones de colonos, corredores, vecinos y autoridad municipal se han integrado. También se busca hacer una plataforma digital, que alimentada por fotografías de vecinos, coadyuve a reconstruir el concepto estético de Barragán a partir de las imágenes que gusrden los habitantes de la región.

La participación de vecinos y el  conocimiento del legado cultural que tienen, perfila el apropiarse del legado y su cuidado.

El arquitecto Gerardo Tellez Zaragoza, vecino de Arboledas y conocedor de la obra de Luis Barragán asegura que “la gran plaza” (Paseo Gigantes) tuvo tres giros importantes. El primero, la Iglesia Verde.

Barragán, en su genialidad, construye el atrio de una iglesia, el cual está representado por el gran muro blanco que se levanta al final del camino, muy cerca de Los Bebederos. Los Gigantes, árboles inmensos que entrelazan sus copas, formarían, para Barragán, la cúpula de una iglesia. Y es ahí donde un sacerdote oficiaba misa, señala el entrevistado.

Para Gerardo Tellez, quien también participa con su conocimiento en el proyecto de rescate, esa zona debe ser un gran museo al aire libre. Asegura que hay cerca de 52  obras de Barragán en la región Arboledas.  Y que para rescatar sólo Los Bebederos, hay 20 aspectos técnicos que tendrían que solucionarse. Si falla uno de ellos, no se logrará el objetivo.

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